miércoles, junio 13, 2007

los mitómanos III


Martha Holgado, la hija que nunca tuvo Perón


Martha Holgado posa con uno de los tomos del libro 'Perón, mi padre'. (Foto: AFP)
Actualizado miércoles 13/06/2007 10:23 (
CET)

JUAN IGNACIO IRIGARAY

MADRID.- Martha Holgado murió sin demostrar que era quien proclamaba ser: la hija de Juan Domingo Perón, presidente de Argentina durante tres mandatos, entre las décadas de los años 40 y 70. El pasado jueves, 7 de junio, falleció en Buenos Aires a los 73 años de edad, a consecuencia de un cáncer.
Martha solía decir: "Nací y voy a morir como la hija de Juancito" —como llamaba a Perón—, y cada vez que se refería al fundador del mayor movimiento populista de Latinoamérica no dudaba en llamarlo "mi papá".
A lo largo de su vida, el general Perón estuvo casado con tres mujeres: Aurelia Tizón, María Eva Duarte —la célebre 'Evita'— y María Estela Martínez —'Isabel', en la actualidad en arresto domiciliario en Madrid—, pero no tuvo hijos en ninguno de sus matrimonios. Según los historiadores, se debió a que era estéril.
Martha nació en Buenos Aires, en 1934, e irrumpió en los medios de comunicación en los años 60. Fue entonces cuando empezó a contar públicamente que su madre, María Cecilia Demarchi, había conocido a Perón tras separarse de su marido, Eugenio Holgado. "Se enamoraron a principios de los años 30 y vivieron un romance apasionado y prohibido, porque los dos estaban casados", contaba.
Poco antes de su nacimiento, según su versión, la madre retomó su matrimonio y Holgado aceptó criar a la criatura como hija propia. Ella aseguraba haberse enterado de su verdadero origen cuando cumplió los 19 años y, desde entonces, había visitado con frecuencia al presidente.
"Nos llevábamos muy bien. Lo seguí y visité en su exilio a Paraguay, Venezuela y Santo Domingo", decía, aunque nunca demostró esos supuestos encuentros mediante algún trámite tan sencillo como el de mostrar las fotografías que aseguraba tener. En 1992 inició un juicio civil en los tribunales para que la Justicia determinara su filiación mediante análisis genéticos. Isabel —única heredera de Perón— se opuso a la exhumación de la momia del líder justicialista.
La Justicia falló en su contra
Después de un larguísimo proceso de más de 14 años en diferentes juzgados argentinos, en 2006 consiguió que una jueza ordenara extraer muestras al cadáver de Perón. Los resultados de las pruebas de ADN solicitados fueron demoledores: descartaban la más mínima posibilidad de cualquier relación parental.
Martha no se rindió y logró que se hiciera un nuevo examen. Incluso mandó las muestras extraídas a los servicios de investigación de la Policía británica, el Scotland Yard. Los científicos dictaminaron que no podían hacer las pruebas porque el tejido óseo de Perón tenía exceso de formol, como consecuencia de la momificación del cadáver.
Su frustración se vio acrecentada por las descalificaciones públicas que le lanzó su propio hermano, Luis Eugenio Holgado, quien declaró ante una jueza: "Mi hermana sufre una patología, que podríamos llamar mitomanía". Y, por si quedaran dudas, agregó un dato sugerente: "Si esto sirve de algo, mi padre era antiperonista y mi madre, también".
Para la mayoría de la opinión pública, toda su historia se había derrumbado, pero ella no abandonó nunca su infructuosa cruzada judicial. También publicó un libro, en tres tomos: 'Perón, mi padre'.

los mitómanos II

Leyó de chico las mil y una noches. creyó.

cuando se hizo adulto salió a la caza de un tesoro que sabía que terminaría encontrando en el patio de su casa. recorrió dos o tres lugares, regresó a su casa. hizo una excavación en todo el patio pero no encontró nada. tuvo en cuenta el valor metafórico de la frase para hacerlo, pero no podía resignarse a creer que el tesoro fuera un trozo de piedra escrito en una lengua desconocida (si era eso una escritura).
se burló de si mismo, creyó que quizá habría debido girar un poco más el mundo para engañar al patio un poco más de tiempo. lo hizo, dos, tes, cuatro viajes, cuatro barcos, aviones, lo que sea. un día se cansó. no vio tesoros ni nada, pensaba en el patio y en el tesoro. cuando regresó entonces a su casa para ya instalarse la casa no estaba, como le pasó a martín fierro. llega y no queda más casa, solo una tapera. y otros ocupantes, y otro mundo diferente. entonces se resigna y se consigue otro lugar donde vivir. gana dinero con apuestas de caballos, empieza a irle bien. compra una casa bastante grande, construye una familia. compra un caballo y lo pone en el patio de la casa. lo llama "tesoro", riendose de sí mismo. el caballo no caga oro, así que el tesoro sigue siendo una metáfora, o una ironía. el patio de la nueva casa ya fue excavado y tampoco hay tesoro por ahi.
el tesoro, dice, debe estar entonces en mi interior. creyó que entendió por fin el mensaje del cuento. pero por más que buscó y buscó, en el interior no encontró nada más que una singular y normal persona, como cualquiera que vive en este mundo (como si hubiera otro).
por qué se creyó llamado a encontrar un tesoro?
por qué creyó que podía llegar más lejos que quién?
por qué creyó?

se equivocaba la paloma.
el caballo metió la pata en un pozo que había en el patio, hubo que sacrificarlo. ese mismo caballo había ganado carreras importantisimas, y ahora había que matarlo. pensó en darlo a un frigorífico, pero pensó que si se ponía de acuerdo con un carnicero podrían fabricar la mortadela ellos mismos. así lo hizo. al poco tiempo encontró que fabricar mortadela le gustaba, lo reconfortaba. lo hacía bien, parecía destinado a ello.
puso una fábrica de mortadela y luego de otros fiambres y quesos. se hizo millonario, por dentro y por fuera.
al final, se puede decir, que hasta en la mortadela puede esconderse un tesoro.

los mitómanos I

este hombre se pasó la vida entera cambiando el discurso. un buen día, al principio de la historia, se toma un tren que va a otra ciudad. allí llega, se instala, busca un trabajo. comienza a frecuentar un lugar después del trabajo y antes de la casa. hasta aquí no hay nada fuera de lo común. la cuestión es cómo se presenta ante esos otros, esos novedosos otros. esta gente no sabe quién es, qué hizo, por qué está allí, en ese bar del oeste norteamericano, salido de un dibujo animado como lucky luc.
entonces se inventa un mito personal, se inventa una historia de mentira, deliberadamente de mentira, mentira por donde se mire. dice: soy el pistolero más rápido del oeste de wisconsin, o dice, yo fui un gran poeta allí de donde vengo, o dice, yo fui camarero mucho tiempo, el mejor camarero, el que más dinero ganaba al final de la jornada, o dice, yo fui playboy, allá donde vengo mi padre tiene 8000 hectáreas de campo y me encanta salir de reviente con mis amigos, pero ahora quiero independizarme y ganarme la vida entonces vine aquí para tomar un poco de distancia y reflexionar. cualquiera de estas historias comienzan así y luego se van hilando con anécdotas también inventadas, sobre todo con historias de otros contadas como si fueran propias.

el tipo después cambia y antes de empezar a creer su propia mentira se marcha, se va a otro lado, recomienza, inventa otra historia, otro mito de origen. dice que viene de la pobreza, que si está donde está es por todo su esfuerzo, y así.
un día, ya viejo, se encuentra con alguien que conoció a los 24. se reconocen evidentemente, podrían saludarse y nada más. sin embargo el otro insiste en saber más, en saber qué pasó con aquel muchacho que hizo esto y aquello. el otro niega todo, dice que no es verdad que aquello haya sucedido, dice que no es verdad lo que el otro le dice que él dijo alguna vez.
quién es el mentiroso?
contado así es claro, pero el punto de vista? el momento en que se formula la cuestión? quién dice la verdad y quién miente cuando cualquiera puede mentir o decir la verdad? a quién hay que creer en igualdad de condiciones.


los compañeros de la infancia, los que nos vieron crecer, los que nos enseñaron a decir mentiras. esos saben el gesto exacto, la mueca que hacemos, cuando decimos una palabra en la que nadie, o acaso todos, deberían creer.

martes, junio 12, 2007

sensibilidad // fragilidad

ya lo dice mi amigo J, "estamos todos muy frágiles", al referirse a la situación inmigracional. sin duda es una experiencia particular, y como tal, no comparable. pero si tenemos que sacar factores comunes entre los que tenemos esta experiencia, y hablo sobre todo del los que recién llegamos, creo que es como dice el amigo. todos con ese temblor en las rodillas, con un pie en un lugar y el otro pie en "casa". esa inseguridad, esa incertidumbre. cada día se nota: cambia el humor constantemente, cambia el pensamiento: ahora me quiero quedar, ahora me quiero volver. todo el tiempo.

y el alma que no venía con el equipaje.


y nos reimos de los que viajan y se les abre la cabeza. "ah sí, cuando fui a ... se me abrió la cabeza".
pero es verdad lo de la sensibilidad. uno anda más sensible (todo lo sabe la almohada), en todo sentido: como se percibe la luz, por ejemplo. ya lo decía mohan cuando estaba saliendo para italia. me dijo: "anotá todo porque lo que ves como lo ves apenas llegas no lo ves después cuando se te acostumbra la mirada".
la gran pregunta es: qué habrán visto los viejos, hace cien años atrás, cuando llegaron al desierto más desierto que ni la imaginación podía construir. hablo de la pampa, otra vez.


y esas preguntas todo el tiempo. una vez me preguntaba si había preguntas más importantes que otras, si algo podía ser preguntado, si una pregunta valía la pena. por supuesto que hay diversos tipos de preguntas, y ya creo que durante mucho tiempo he estado haciendo preguntas equivocadas, razón de más para que se refleje en mi realidad (llamemosle mi vida): un constante movimiento errático y equívoco. hay jóvenes de mi edad que triunfan, hay amigos que son el vivo ejemplo del éxito. estamos los otros. pero no me condeno todavía, no voy a ser toda la vida camarero.


pero trabajar de camarero me dio la posibilidad de otras preguntas. por ejemplo, ayer mismo a la tarde, mientras estaba parado en la vereda mirando la gente pasar (es lo que me toca hacer durante las tarde, y me pagan por ello!) me hice una pregunta que creí haberla formulada bien. ahi mismo la anoté y me la guardé para anotarla aqui mismo claro, dónde más.
está relacionada con la siguiente reflexión, que tiene su contrapartida filosófico político al que no vamos a entrar aquí. la reflexión empieza así: qué cantidad de crios que hay por aquí (por supuesto, al ver pasar a las madres y a los padres pero sobre todo a las madres, con hijos recién nacidos y hasta 8 años). cantidad nunca imaginada, sobre todo después de las 6 de la tarde. se debe a que este lugar donde yo trabajo está en un barrio (se ven familias tipo, así, y después gente mayor de 70 sobre todo). cuando le hago el comentario al cocinero que leía el diario me responde: y eso que estamos en catalunya que es el que menos índice de natalidad tiene de españa, y siendo que españa es el que menor índice de natalidad tiene de europa.
"a culiar que el mundo se va a acabar", pensé. y después "mirá vos" dije.

continué viendo las actitudes maternales, las palabras y gestos usados en las familias. los modos. me encanta mirar detalles. hasta puedo decir que siempre pensé que yo iría a ser un buen padre, pero ahora no puedo pensar eso. todo estará por verse. ni siquiera sé si seré padre.



la reflexión continuó internamente por unos días hasta que llegué a la pregunta de ayer, la que me gustó cómo estaba formulada, y que es: qué parte de la educación de un hijo será la que lo transforme algún día en un hijo de puta? o en un héroe?


y ahora no me vengan de que no es verdad de que el mundo está lleno de hijos de putas o de héroes. el otro día el vecino la cagó a trompadas a la mujer...

lunes, junio 11, 2007

dale campeón

anoche, cuando regresaba de la cárcel esa, me crucé con una multitud eufórica. en plaza catalunya y a los tiros, agitando banderas azulgranas, al grito pelado de dale campeón, eran entre 30 y 50 argentinos que no paraban de saltar. la ironía está en que si se piensa que el equipo local, el barça, que viste los mismos colores, el día anterior, entregó casi por completo el campeonato a su eterno rival, el real madrid, en un partido que en el último minuto le empata el otro equipo local, el espanyol. ahora deberá ganarle a otro equipo catalán, el nastic de tarragona, y esperar que el real madrid empate o pierda, porque si gana es campeón.


lo bueno de todo esto es que en plaza catalunya siempre está lleno de turistas de todo el mundo gastando dinero las 24 horas. los argentinos hace ya años que dejaron de ser de esa clase de turistas, pero como buenos melancólicos hacen la rondita donde están los turistas de otros lados, ahi, donde paran todos los colectivos, todas las direcciones. me preguntaba que pensaría una sueca, o un inglés, que saben que el barça casi perdió el campeonato: que era una burla, acaso? o un catalán mismo: que se le estaban riendo en la cara? que la penya se había vuelto loca y había visto otro partido (efectivamente vieron otro partido) y estaban festejando un campeonato en otra dimensión. a mi me gustó pensar eso, imaginar que en otra dimensión habían salido campeones los que habían perdido. también me gustó imaginar que si un catalán me preguntaba qué estaba pasando yo le respondería: están haciendo un gualicho para que el domingo que viene el madrid pierda y gane el barca.


igual yo quiero que sea campeón el sevilla. yo me aburro cuando ganan siempre los mismos.

viernes, junio 08, 2007

"un mal comienzo nunca es definitivo"

no se rompe lo que ya viene roto
y lanzo una pecera contra el hueco
del ascensor, y ahora se escucha el eco
de una explosión, del paso de una moto

de un can que ladra, muerde y hace foto
de un hombre de tiene el seso tan seco
que anda gritando peco, y peco peco
resonde el eco sumando un poroto




como dijo la profesora de artes plásticas de la publicidad esa: "un mal comienzo nunca es definitivo".
gracias profe.

paso a paso

se viene un libro de poemas malos pero malos. el libro que ya se intitula poemas del orto, abre con este, "Revelaciones":

pasan las nubes
pasa el agua
las uvas pasan
pasa pasolini en un camión
passarella pasa
pasa passet
las estaciones pasan
pasa el tren
paso a paso.



por la amistad

las 8 cosas, intitula melina su post, y me pasa la posta para que yo cuente 8 cosas sobre mi y se lo pase luego (supuestamente así dicen las instrucciones) a otros 8 para que la sigan. no tengo 8 ni siquiera 1 para pasarle la posta, pero me voy a quedar tan mal y sintiendome culpable que algún día, quiza no hoy ni mañana, pero algún día...

8 cosas.
1 me tiro pedos en las librerías. no me pasa en las pescaderías, no me pasa en la mercería, no me pasa en cualquier otro lugar. las librerías, los libros de literatura apilados en cantidad, mi indecisión me relajan el esfinter y los gases salen, con olor la mayoría de las veces. esto lo tendría que haber contado en el número 5 o 6 para que quede más encubierto pero no importa.
2 por lo visto tengo pocos amigos. yo creí que era un síntoma de algo pero no, evidentemente, por fin me voy dando cuenta, por fin, enhorabuena, y parabienes, de que no soy tan simpático como creía, y que bueno eso. no es cuestión de tener 1 millón de amigos.
3 poco tolerante? me sigo enfundando en un disfraz de la tolerancia, y la verdad, sí es cierto, soy racista. por eso cada día más pienso que adaptar mis costumbres a la vida silvestre, irme a vivir al campo (oh pampa mía tanto te extraño al mediodía)
4 un día me preguntaron: "qué sabés hacer?" mi respuesta fue "nada". me considero a mi mismo un inútil, pero además soy re sincero y, bueno, genéticamente honesto (esto implica la imposibilidad de lo contrario por fanta de talento).
5 me exitan las mujeres cuando me miran
6 me encanta hablar de mi, odio eso, no sé hablar de otra cosa
7 padre hace diez años que no me confieso
8 este post puede durar un día. suerte que no me lee nadie.



martes, junio 05, 2007

no tengo mate

se acabó la yerba mate. me dejé dos paquetones en el avión, junto con los cigarrillos que compré en el free shop. se acabó. me queda dulce de leche y jalea de membrillo. también se acabó la novela de fogwill, pero ahora la lee juan. y yo me vine a la biblioteca a sacar libros para leer algo porque si no me voy a transformar en un hereje. que casi lo soy, lo sé. pero todavía tengo esperanzas.


me preguntaban a qué ideología política pertenecía, y esperaban de mi respuestas clásicas como derecha o izquierda, o más argentinamente peronista. me limité a decir: "soy incorrecto", lo que es verdad. voy a perder todas las elecciones. pero aun tengo esperanzas.


y otras cosas más, interoceanicas. todavía no venden el bicho para la teletransportación, todavía no me explican cómo se hace el milagro de la bilocación, todavía me reparto, todavía parece que estoy siempre a punto de volver, siempre a punto de partir.
y tengo esperanzas. santo remedio.

it is the lolo's guitar

viene llegando un texto interoceánico
de J.A. P., Revelación


Ahí estaba. Tirado en el suelo, en una posición que parecía bastante incómoda. Las piernas flexionadas hacia la derecha y el tronco, como despreciándolas, apuntando al cielo, aliado con la cabeza, que miraba hacia la izquierda. No se distinguía su estado. Yacía inmóvil. No se sabía si estaba dormido o muerto. El caso es que formaba parte de un extraño paisaje. En el aire había una suerte de caótico misterio y apacible mansedumbre.
Despertaba la curiosidad de quienes pasaban cerca. Entre los que se han detenido a observar estaban la señora Delia, con su gran cuerpo al que le costaba poner en movimiento, pero una vez que lo lograba era tan activa como una atleta olímpica; Nicomedes Córdoba, la coqueta señora de la esquina, en su regreso de la peluquería adonde concurría una vez por semana para retocarse la permanente; Don Sixto y don Vicente, que simplemente pasaban, aunque este último no pareció sorprendido y le restó importancia.
Poco a poco la gente se fue juntando alrededor y cada uno hacía un comentario, tratando de aportar un dato para encontrar una explicación razonable al singular espectáculo que el destino les obligaba a presenciar. La detención de autos, motocicletas y todo tipo de vehículo que por el lugar pasaba generaba un desorden en el tránsito que afectaba a gente más alejada que no entendía (pero pronto sí lo haría) lo que sucedía unas cuadras más adelante.
Y allí estaba. En reposo y con una expresión de serenidad en el rostro que se transformaba en incertidumbre el las caras de los presentes. Prolijamente vestido, aunque su posición no le favorecía demasiado. No tenía corbata. Nunca usaba. Perdón, sólo una vez había usado una; para el casamiento de Mario con la chica esa que lo conquistó con un fernet. Pero eso es parte de otra historia.
Lo cierto es que mucha gente pasó la noche en el lugar. Algunos se acostaban en la vereda porque eran vencidos por el sueño, otros seguían proponiendo hipótesis que nunca iban a poder ser demostradas y otros simplemente estaban. Ya habían llegado algunos personajes de pueblos vecinos, cuya indiscreción los había hecho viajar algunos kilómetros.
A veces el tórax parecía hincharse, por eso daba la sensación de que respiraba, pero de repente quedaba como embalsamado, inmóvil. De cualquier manera nadie se había animado a tocar porque transmitía un sentimiento de terror que paralizaba a quien lo intentaba.
Por la madrugada, los primeros en retirarse fueron los médicos y los sacerdotes, fastidiados por no haber podido encontrar una explicación a tal fenómeno. Muchos tenían que concurrir a sus respectivos trabajos y también tomaron la decisión de abandonar el lugar. Los más jóvenes a la escuela y las viejas chusmas ya habían agotado todos los temas de conversación (que por cierto ya eran otros que nada tenían que ver con lo que estaba sucediendo) y también decidieron marcharse.
A las diez y treinta y siete de la mañana, cuando la linda “Florcita” pasó por el lugar… ya no estaba.