viernes, junio 16, 2017

los restos del asado

Se me juntan los restos de asado en la heladera. Hay unos que tienen varios días, y otros de la última reunión en casa.
No los puedo encarar. Como suelen ser lo único que a veces hay en la heladera, esas veces no me queda otra, y con un poco de mayonesa se hace más llevadero. Pero en la vida en soledad, no hay nada como tener que encarar esos restos tan llenos de significado.
Porque a veces la comida es el significante y la digestión, por ende, es parte de la enunciación. Sospecho de todas las alegrías, que cuando me dejan, cuando el tiempo cede, tienen colores de derrota. Ante esa situación he encontrado un solo aliciente: el gato Pino. Debería, pienso nomás, empezar a comer alimento balanceado para gatos, así nos acompañaríamos definitivamente.
Decía de las alegrías, entonces, porque una heladera que contiene restos de asado habla de una buena vida, de un dulce trascurrir. Un asado y todo lo que supone: la visita al carnicero, la provisión de víveres indispensables entre los que contamos la lechuga, el tomate y el pan, siempre bueno, siempre coherente, la elección del líquido a multiplicar, el acercamiento a la caja del mercado para realizar la transacción por la cual nos hacemos dueños de lo elegido, el pago en sí mismo con la extracción del papel moneda o la tarjeta que puede ser de crédito o de débito y en tal caso la estampación de la firma en el pequeño comprobante del posnet, la salida triunfal del supermercado con el amigo cargando las bolsas con todo el material, las dos o tres palabras previas a la ceremonia del fuego, el fútil salado de la musculatura ausente de lo que en algún momento supo ser un vacuno y que pronto se transformará en el desayuno.
Porque estamos en ayunas, cuando vamos a abrir la puerta a la llegada de los participantes, vamos poniéndonos en ayunas y consecutivamente crece el entusiasmo. Un asado, qué buen momento. Cómo acaricia el fuego, cuando en agosto del hemisferio sur una noche permite con su bendición que nos quedemos al aire libre un rato más sin sufrir. La charla se interesa: el tema favorito siempre son anécdotas y recuerdos de historias que pasaron en diferentes épocas del mundo y que alguno de los presentes no tiene noticias o no conserva en su memoria. A mí me gusta que me vuelvan a contar las historias que ya sé, podría volver a escuchar muchas historias una y otra vez sin cansarme.
Y entonces el paso del tiempo se materializa en una botella de vino que ha perdido su contenido. ¿Por dónde se habrá ido? Un asado es, más allá de la charla y los vaivenes, el momento exacto en que la carne cocida en la parrilla es trasportada a la mesa. Bocas impacientes se apresuran a masticar lo que previamente las manos armadas de utensilios como un cuchillo y un tenedor emparejaron en un instrumento llamado plato, y eso que era un cacho de carne va desapareciendo súbitamente. Ese instante es alegre, y la palabra se transforma explícitamente en elogios. Ni antes ni después, el momento del elogio es la esencia misma de la reunión y, como tal, muchas veces pasa inadvertida. Es el talento del asado, su humildad, que hace que se soslaye el aplauso merecido. Fue él quien hizo el sacrificio, fue él quien trae las ofrendas a esta misa. Él, él. Se merece mi corazón.
Pero una vez que estamos bien llenos bien llenos y no podemos comer más, la demanda abandona a la parrilla y su oferta. Y sigue el diálogo entre presentes sobre ausentes, el vino trae palabras que quizás no debieran ser dichas. Risas, comodidad, la penumbra relaja al equipo. Y ahí, muy cerca, la reja empedernida se entristece porque ya nadie va a pinchar ese trozo. La heladera ahora ejecuta la conservación del alimento que contiene el jolgorio en su memoria.
¿Por qué debería ingestar eso? ¿Acaso no es un sacrilegio que lo compartido sea partido de lo individual?
Esto del asado me lo enseñó mi abuelo. Hacía asados todos los domingos al mediodía para su familia, y eso se cuela, queda ahí como un monumento ante el que se rinde homenaje cada vez que es posible. Yo lo recuerdo haciendo una pira en el piso, directamente en la tierra. Recuerdo la primera vez que miré fuerte al fuego, era de noche. Observé las chispas, eran libélulas que hubiese querido atrapar.
Arrodillado junto a una parrilla inmensa, mi abuelo empujaba con un palo las brasas, con el cuidado de quien sabe lo que hace. Desde ese momento supe para siempre que hay cosas que uno puede hacer sabiendo lo que hace, y que nadie más va a poder hacerlo del mismo modo, porque ese fue el instante en que renuncié para siempre a ser el asador. No entendía cómo funcionaba ese sacerdocio, era demasiado inmenso todo, y ese saber parecía no poder ser traspasado. Desde entonces mi rol fue el del destapabotellas, un talento que pude desarrollar incluso profesionalmente.
Ahí estaba él, en cuclillas, ordenándole al fuego cocinar ese matambre. Esa es la imagen con la que me quedo un rato, y ahora creo en Dios.

lunes, mayo 15, 2017

sólo tu

y al apagarse las luces del salón, cuando todos los camareros han finalizado su labor, tu estás todavía ahí, terminando de limpiar de la mejor manera todo lo que al día siguiente deben volver a usar, y el piso y los baños y todo debe quedar reluciente para que la clientela pueda disfrutar de la mejor atención y el dueño del boliche pueda cobrar también por ese servicio al precio que más le convenga y de eso sacar una parte para pagar por tu trabajo algo que te permita sobrevivir en este mundo ultra archi competitivo, en el que miles y miles de lavaplatos se morirían por estar, los mejores lavadores de platos, el más entrenado pulidor de inodoros del mundo, todos están haciendo fila en este momento para disputarte tu lugar, el que te has ganado a fuerza de disolver detergente en agua y darle firme a los platos, tirar vinagre en la vajilla de plata para que todo reluzca, mojar metros y metros de tela para secar las mejores copas, las que mañana se llenarán de los licores que verás pasar, y no podrás alcanzar, porque tu lugar en el que dispersarte es el rinconcito del bolichín de la vuelta, y tu horario es bien tarde, cuando todo se ha acabado y todos se han ido a casa, y tu presupuesto el de una lata de cerveza bebida desde la lata.

jueves, mayo 11, 2017

puro ruido

lo bueno de ser un profesional es que uno nunca se podría quedar sin trabajo, y por ende, sin pan y techo. Un ser humano respetable necesita techo y comer todos los días, y eso es un derecho. pero además, trabajar, aunque a veces parece una esclavitud, no lo es en absoluto.
He lavado los mejores platos del mundo y puedo decir con certeza que no hay nada mejor que dejarse llevar por el poder de la mente mientras uno está en el trabajo. Son los momentos de mayor creatividad, en que la mente revolotea y alcanza lugares impensados. es por eso que en el ámbito del trabajo se han gestado las grandes revoluciones.
ahora los juegos electrónicos parecen que tienen el mismo efecto, pero no es así, porque al final de juego, no queda nada, ni el pensamiento ni el juego. en el trabajo queda el plato limpio que es un símbolo de un pensamiento. y si el pensamiento era "hagamos la revolución ya mismo" el plato limpio tiene el valor de toda esa revolución, aun cuando el primer gesto sea romper el plato.

miércoles, mayo 10, 2017

el mundo es un pañuelo, qué atrocidad

qué lindo es hablar en otros idiomas. pero para hablarlos, primero hay que aprenderlos. Y la mejor manera de aprenderlos, muchas veces, puede ser desde la bacha, lavando, fregando como dirían algunos colingueros.
Desde allí se pueden llegar a comprender, rápidamente, diría en semanas, los misterios de la pronunciación, los detalles de la oralidad, los vulgarismos. Primero entra la sintaxis, luego la gramática completa, para que por último ingrese la misteriosa y abundante y siempre nueva semántica.
Una palabra puede significar tantas, y con una esponja con detergente en la mano, aún más. Pero hay algo mejor que una palabra en otra lengua, y eso es una frase entera en otra lengua.
Les aseguro que esa experiencia es tan inolvidable como la nueva lengua aprendida. Porque en las cocinas, donde están los lugares en que generalmente también se lava, se habla mucho. Y es cierto que nadie en el mundo es tan esclavo como para trabajar todo el día y no volver siquiera a ver un rato de tele a su alojamiento. La televisión también ayuda en esos casos a aprender lenguas, pero la experiencia laboral es lo que más concretamente enseña.
No hay como recibir un nuevo buen insulto en la mañana, temprano, cuando el día parece decisivo. Uno no entiende bien si el insulto es con la madre de uno, o con uno directamente. Pero está garantizado el aprendizaje.
Muchos se pasan la vida estudiando idiomas, otros hacen colas en los consulados para tener ciudadanías, y otros valientes arrancaron en la época difícil y se fueron a probar suerte así como estaban.
Cuando la cosa está dura, como suele pasar, todos se acuerdan que lavar platos no es, en definitiva, tan denigrante como algunos soberbios expresan. 

se vienen los plateros

el lavado de platos es un oficio como cualquier otro. después de haber lavado platos profesionalmente tantos años puedo decir que son tan buenos los platos de aquí como los de allá, y si bien aun pueden ser clasificados de muchas maneras, como demostraré, en el fondo un plato siempre es un plato, y lavarlo una actividad, además de higiénica, piadosa.
Platos, platos, hay de todo. El que lava platos, no lava solo platos, también lava ollas, utensilios, cantidad de herramientas que van variando de país a país. Un lavador de platos no puede decirse profesional si no hizo su correspondiente pasantía alrededor del mundo, por lo que esta experiencia ayuda a profundizar los conocimientos no sólo de los rudimentos básicos tanto del lavado como de lo por lavar, pero sobre todo de las costumbres menos pensadas de las culturas tanto lejanas como cercanas.
Es inimaginable el nivel de diferencias entre dos culturas que se parecen mucho, que tienen entre sí historias comunes. Los detalles se pierden, pero se pueden recuperar también. Por ejemplificar, una comparación atendible parecería ser Buenos Aires y Montevideo, pero esa comparación no sospecha que aún mejor sería un contrapunto entre la cultura de Buenos Aires y la de La Plata, por no decir La plata y san Pedro, y por no decir San Pedro con campana o con ramallo. Así sucesivamente, podríamos llegar a contrapuntear a Jujuy con Salta, y luego a Mendoza con Maipú.
Es increible.
yo se las voy a dar, a todas esas se las voy a dar en lo que siga, acá, en se vienen los plateros.

lunes, enero 16, 2017

nunca es siempre

soy la voz de lo que vaya y venga.


cada tanto tiempo (un mes)

hay que reinventarse, dijo la voz. 
y yo no comprendía
por qué y cómo era lo de reinventarse
siendo como era
que yo no sabía todavía
que era un invento, 
que uno mismo era, 
que la voz me lo decía. 


Siendo que hay artistas geniales, por todas partes, hay algo bueno en que todos son diferentes entre sí. Sin embargo, un observador no cumple con su verdadera misión si no descubre cada vez en qué se parecen el uno con el otro. En general, puede decirse, quien preste un mínimo de atención descubrirá que se parecen en el error.
Sin embargo es tarea persistir. Y pueden verse ejemplares, todavía, tratando de distinguirse de los demás. Están aquellos que hacen las cosas bien en el primer intento, y están los que se esfuerzan por hacerlo bien en el primer intento. Están quienes proceden sin detenerse a corregir, y los que se equivocan a propósito. De todos, estos son mis preferidos.
Sin embargo, debo decir, no puedo tolerar a aquellos que intentan en cada frase, en cada pincelada, en cada sentencia, lucir la inteligencia a través de la ironía. ¿Con qué necesidad todo el tiempo desean mostrarle al mundo, me pregunto, su distinción? Es falta de amor, seguramente se trata de casos de ausencia de amor.

De todos los amores, el mejor es aquel que sabe temer, y el que está listo para partir. No cabe la menor duda que sólo el gramático español es sensible e inteligente. Teme quien no conoce, parte quien está dispuesto a dejarlo todo. Sin embargo hay amantes de toda clase, y se los puede ver derrochando el tiempo a través de nuevos modos de comunicación. Los nuevos modos de comunicación no tienen nada de malo, excepto el concepto de novedad, que los pone cada vez al borde de ser desechados.

Qué es lo nuevo, pregunta la voz llena de gracia. Y la voz de lo que vaya y venga le responderá: es todo aquello que quiera parecerse a ti, pero no lo lograría jamás. Lo dice por la gracia. No hay dudas.

Lo nuevo nada puede tener de gracioso, y sin embargo hay siempre algo nuevo en el amor, y siempre hay novedades en la temeridad, y nada es más nuevo que todo lo que sucede en un parto. Ese lanzamiento interestelar es todo lo que nos puede importar.

miércoles, octubre 21, 2015

chacarita

cada vez que se cuenta una historia
me veo tentado a contar la anécdota
que en 1882 tuvo como protagonista
a un antepasado mío.

él iba por el bosque, digo para inventar
un escenario, caminando
sin cesar.
de repente se le aparece un puma.
como era un bosque, pudo correr hasta un árbol que se ofrecía para ser trepado,
no sé por qué la cuento así,
verticalmente,
y entonces lo trepó.


s

se puso de moda el silencio
en la tierra y en europa
llegaría a la argentina en unos años
primero a buenos aires
después al interior
venderán las máquinas
silencio en latas de silencio


viernes, octubre 16, 2015

contrapoint

CANTO DE CONTRAPUNTO ENTRE MARTIN FIERRO Y EL MORENO
MARTIN FIERRO
Mientras suene el encordao,
Mientras encuentre el compás,
6235 Yo no he de quedarme atrás
Sin defender la parada
Y he jurado que jamás
Me la han de llevar robada

Atiendan, pues, los oyentes
6240 Y cayensén los mirones.
A todos pido perdones,
Pues a la vista resalta
Que no está libre de falta
Quien no está de tentaciones.

6245 A un cantor le llaman bueno
Cuando es mejor que los piores;
Y sin ser de los mejores,
Encontrándose dos juntos,
Es deber de los cantores
6250 El cantar de contra-punto.

El hombre debe mostrarse
Cuando la ocasión le llegue.
Hace mal el que se niegue
Dende que lo sabe hacer,
6255 Y muchos suelen tener
Vanagloria en que los rueguen.

Cuando mozo fui cantor.
Es una cosa muy dicha.
Mas la suerte se encapricha
6260 Y me persigue costante:
De ese tiempo en adelante
Canté mis propias desdichas.

Y aquellos años dichosos
Tratará de recordar;
6265 Veré si puedo olvidar
Tan desgraciada mudanza.
Y quien se tenga confianza
Tiemple y vamos a cantar.

Tiemple y cantaremos juntos.
6270 Trasnochadas no acobardan.
Los concurrentes aguardan,
Y por que el tiempo no pierdan,
Haremos gemir las cuerdas
Hasta que las velas no ardan

6275 Y el cantor que se presiente,
Que tenga o no quien lo ampare,
No espere que yo dispare,
Aunque su saber sea mucho.
Vamos en el mesmo pucho
6280 A prenderle hasta que aclare.

Y seguiremos, si gusta,
Hasta que se vaya el día.
Era la costumbre mía
Cantar las noches enteras.
6285 Había entonces, donde quiera,
Cantores de fantasía

Y si alguno no se atrevo
A seguir la caravana,
O si cantando no gana,
6290 Se lo digo sin lisonja:
Haga sonar una esponja
O ponga cuerdas de lana.

EL MORENO
Yo no soy, señores míos,
Sino un pobre guitarrero;
6295 Pero doy gracias al cielo
Porque puedo en la ocasión
Toparme con un cantor
Que esperimente a este negro.

Yo también tengo algo blanco,
6300 Pues tengo blancos los dientes;
Sé vivir entre las gentes
Sin que me tengan en menos:
Quien anda en pagos agenos
Debe ser manso y prudente.

6305 Mi madre tuvo diez hijos,
Los nueve muy regulares
Tal vez por eso me ampare
La Providencia divina:
En los güevos de gallina
6310 El décimo es el más grande.

El negro es muy amoroso,
Aunque de esto no hace gala;
Nada a su cariño iguala
Ni a su tierna voluntá;
6315 Es lo mesmo que el macá:
Cría los lujos bajo el ala.

Pero yo he vivido libre
Y sin depender de naides;
Siempre he cruzado a los aires
6320 Corro el pájaro sin nido;
Cuanto sé lo he aprendido
Porque me lo enseñó un flaire.

Y sé como cualquier otro
El porqué retumba el trueno,
6325 Por qué son las estaciones
Del verano y del invierno;
Sé también de dónde salen
Las aguas que cain del cielo.

Yo sé lo que hay en la tierra
6330 En llegando al mesmo centro;
En dónde se encuentra el oro,
En dónde se encuentra el fierro,
Y en dónde viven bramando
Los volcanes que echan juego.

6335 Yo sé del fondo del mar
Donde los pejes nacieron;
Yo sé por qué crece el árbol,
Y por qué silban los vientos;
Cosas que inoran los blancos
6340 Las sabe este pobre negro.

Yo tiro cuando me tiran,
Cuando me aflojan, aflojo.
No se ha de morir de antojo
Quien me convide a cantar:
6345 Para conocer a un cojo
Lo mejor es verlo andar.

Y si una falta cometo
En venir a esta riunión
Echandolá de cantor
6350 Pido perdón en voz alta,
Pues nunca se halla una falta
Que no esista otra mayor.

De lo que un cantor esplica
No falta qué aprovechar,
6355 Y se le debe escuchar
Aunque sea negro el que cante:
Apriende el que es inorante,
Y el que es sabio, apriende más.

Bajo la frente más negra
6360 ay pensamiento y hay vida;
La gente escuche tranquila,
No me haga ningún reproche:
También es negra la noche
Y tiene estrellas que brillan.

6365 Estoy, pues, a su mandao;
Empiece a echarme la sonda
Si gusta que le responda
Aunque con lenguaje tosco:
En leturas no conozco
6370 La jota por ser redonda.

MARTÍN FIERRO
¡Ah negro!, si sos tan sabio
No tengás ningún recelo;
Pero has tragao el anzuelo,
Y al compás del estrumento
6375 Has de decirme al momento
Cuál es el canto del cielo.

EL MORENO
Cuentan que de mi color
Dios hizo al hombre primero;
Mas los blancos altaneros,
6380 Los mesmos que lo convidan,
Hasta de nombrarlo olvidan,
Y sólo lo llaman negro.

Pinta el blanco negro al diablo,
Y el negro blanco lo pinta
6385 Blanca la cara o retinta ,
No habla en contra ni en favor:
De los hombres el Criador
No hizo dos clases distintas.

Y después de esta alvertencia,
6390 Que al presente viene a pelo,
Veré, señores, si puedo
Sigún mi escaso saber,
Con claridá responder
Cuál es el canto del cielo.

6395 Los cielos lloran y cantan
Hasta en el mayor silencio;
Lloran al cair el rocío,
Cantan al silbar los vientos,
Lloran cuando cain las a.
6400 Cantan cuando brama el trueno.

MARTÍN FIERRO
Dios hizo al blanco y al negro
Sin declarar los mejores;
Les mandó iguales colores
Bajo de una mesma cruz;
6405 Mas también hizo la luz
Pa distinguir los colores.

Ansí, ninguno se agravie,
No se trata de ofender,
A todo se ha de poner
6410 El nombre. con que se llama,
Y a naidel le quita fama,
Lo que recibió al nacer.

Y ansí me gusta un cantor
Que no se turba ni yerra;
6415 Y si en su saber se encierra
El de los sabios projundos,
Decíme cuál en el mundo
Es el canto de la tierra.

EL MORENO
Es pobre mi pensamiento,
6420 Es escasa mi razón,
Mas pa dar contestación
Mi inorancia no me arredra:
También da chispas la piedra
Si la golpea el eslabón.

6425 Y le daré una respuesta
Sigún mis pocos alcances:
Forman un canto en la tierra
El dolor de tanta madre,
El gemir de los que mueren
6430 Y el llorar de los que nacen.

MARTÍN FIERRO
Moreno, alviertó que trais
bien dispuesta la garganta;
Sos varón, y no me espanta
Verte hacer esos primores.
6435 En los pájaros cantores
Sólo el macho es el que canta.

Y ya que al mundo vinistes
Con el sino de cantar,
No te vayas a turbar,
6440 No te agrandes ni te achiques;
Es preciso que me espliques
Cuál es el canto del mar.

EL MORENO
A los pájaros cantores
Ninguno imitar pretende.
6445 De un don que de otro depende
Naides se debe alabar,
Pues la urraca apriende a hablar,
Pero sólo la hembra apriende.

Y ayudamé, ingenio mío,
6450 Para ganar esta apuesta.
Mucho el contestar me cuesta,
Pero debo contestar:
Voy a decirle en respuesta
Cuál es el canto del mar.

6455 Cuando la tormenta brama,
El mar, que todo lo encierra,
Canta de un modo que aterra,
Como si el mundo temblara;
Parece que se quejara
6460 De que lo estreche la tierra.

MARTIN FIERRO
Toda tu sabiduría
Has de mostrar esta vez;
Ganarás sólo que estés
En vaca con algún santo:
6465 La noche tiene su canto,
Y me has de decir cuál es.

EL MORENO
No galope, que hay augeros,
Le dijo a un guapo un prudente.
Le contesto humildemente:
6470 La noche por cantos tiene
Esos ruidos que uno siente
Sin saber de dónde vienen

Son los secretos misterios
Que las tinieblas esconden;
6475 Son los ecos que responden
A la voz del que da un grito,
Como un lamento infinito,
Que viene no sé de dónde.

A las sombras sólo el sol
6480 Las penetra y las impone.
En distintas direciones
Se oyen rumores inciertos:
Son almas de los que han muerto,
Que nos piden oraciones.

MARTÍN FIERRO
6485 Moreno, por tus respuestas
Ya te aplico el cartabón,
Pues tenés disposición
Y sos estruido de yapa:
Ni las sombras se te escapan
6490 Para dar esplicación.

Pero cumple su deber
El leal diciendo lo cierto,
Y Por lo tanto te alvierto
Que hemos de cantar los dos,
6495 Dejando en la paz de Dios
Las almas de los que han muerto.

Y el consejo del prudente
No hace falta en la partida;
Siempre ha de ser comedida
6500 La palabra de un cantor.
Y aura quiero que me digas
De dónde nace el amor.

EL MORENO
A pregunta tan escura
Trataré de responder,
6505 Aunque es mucho pretender
De un pobre negro de estancia;
Mas conocer su inorancia
Es principio del saber.

Ama el pájaro en los aires
6510 Que cruza por donde quiera,
Y si al fin de su carrera
Se asienta en alguna rama,
Con su alegre canto llama
A su amante compañera.

6515 La fiera ama en su guarida,
De la que es rey y señor;
Allí lanza con furor
Esos bramidos que espantan,
Porque las fieras no cantan:
6520 Las fieras braman de amor.

Ama en el fondo del mar
El pez de lindo color;
Ama el hombre con ardor,
Ama todo cuanto vive.
6525 De Dios vida se recibe,
Y donde hay vida, hay amor.

MARTÍN FIERRO
Me gusta, negro ladino,
Lo que acabás de esplicar.
Ya te empiezo a respetar,
6530 Aunque al principio me rei,
Y te quiero preguntar
Lo que entendés por la ley.

EL MORENO
Hay muchas dotorerías
Que yo no puedo alcanzar.
6535 Dende que aprendí a inorar,
De ningún saber me asombro;
Mas no ha de llevarme al nombro
Quien me convide a cantar.

Yo no soy cantor ladino
6540 Y mi habilidá es muy poca;
Mas cuando cantar me toca
Me defiendo en el combate,
Porque soy como los mates:
Sirvo si me abren la boca.

6545 Dende que elige a su gusto,
Lo más espinoso elige:
Pero esto poco me aflige,
Y le contesto a mi modo:
La ley se hace para todos,
6550 Mas sólo al pobre le rige.

La ley es tela de araña
En mi inorancia lo esplico:
No la tema el hombre rico,
Nunca la tema el que mande,
6555 Pues la ruempe el bicho grande
Y sólo enrieda a los chicos.

Es la ley como la lluvia,
Nunca puede ser pareja;
El que la aguanta se queja,
6560 Pero el asunto es sencillo:
La ley es como el cuchillo,
No ofiende a quien lo maneja.

Le suelen llamar espada.
Y el nombre le viene bien:
6565 Los que la gobiernan ven
A dónde han de dar el tajo:
Le caí al que se halla abajo
Y corta sin ver a quién.

Hay muchos que son dotores
6570 Y de su cencia no dudo;
Mas yo soy un negro rudo,
Y aunque de esto poco entiendo,
Estoy diariamente viendo
Que aplican la del embudo.

MARTIN FIERRO
6575 Moreno, vuelvo a decirte:
Ya conozco tu medida;
Has aprovechao la vida
Y me alegro de este encuentro.
Ya veo que ter.és adentro
6580 Capital pa esta partida.

Y aura te voy a decir
Porque en mi deber está,
Y hace honor a la verdá
Quien a la verdá se duebla,
6585 Que sos por juera tinieblas
Y por dentro clarídá.

No ha de decirse jamás
Que abusé de tu pacencia:
Y en justa correspondencia,
6590 Si algo querés preguntar,
Podés al punto empezar,
Pues ya tenés mi licencia.

EL MORENO
No te trabes, lengua mía,
No te vayas a turbar.
6595 Nadie acierta antes de errar,
Y aunque la fama se juega,
El que por gusto navega
No debe temerle al mar.

Voy a hacerle mis preguntas,
6600 Ya que a tanto me convida;
Y vencerá en la partida
Si una esplicación me da
Sobre el tiempo y la medida,
El peso y la cantidá.

6605 Suya será la vitoria
Si es que sabe contestar.
Se lo debo declarar
Con claridá, no se asombre,
Pues hasta aura nineún hombre
6610 Me lo ha sabido esplicar.

Quiero saber, y lo inoro,
Pues en mis libros no está,
Y su respuesta vendrá
A servirme de gobierno:
6615 Para qué fin el Eterno
Ha criado la cantidá.

MARTÍN FIERRO
Moreno, te dejás cair
Como carancho en su nido.
Ya veo que sos prevenido,
6620 Mas también estoy dispuesto.
Veremos si te contesto
Y si te das por vencido.

Uno es el sol, uno el mundo,
Sola y única es la luna.
6625 Ansí, han de saber que Dios
No crió cantidá ninguna.
El ser de todos los seres
Sólo formó la unidá;
Lo demás lo ha criado el hombre
6630 Después que aprendió a contar

EL MORENO
Veremos si a otra pregunta
Da una respuesta cumplida:
El ser que ha criado la vida
Lo ha de tener en su archivo,
6635 Mas yo inoro qué motivo
Tuvo al formar la medida.

MARTÍN FIEMO
Escuchá con atención
Lo que en mi inorancia arguyo:
La medida la inventó
6640 El hombre para bien suyo.
Y la razón no te asombre,
Pues es fácil presumir:
Dios no tenía que medir
Sino la vida del hombre.

EL MORENO
6645 Si no falla su saber
Por vencedor lo confieso;
Debe aprender todo eso
Quien a cantar se dedique.
Y aura quiero que me esplique
6650 Lo que significa el peso.

MARTÍN FIERRO
Dios guarda entre slis secretos
El secreto que eso encierra,
Y mandó que todo peso
Cayera siempre a la tierra;
6655 y sigún comprando yo,
Dende que hay bienes y males,
Fue el peso para pesar
Las culpas de los mortales.

EL MORENO
Si responde a esta pregunta
6660 Téngase por vencedor.
Doy la derecha al mejor
Y respondamé al momento:
¿Cuándo formó Dios el tiempo
Y por qué lo dividió?

MARTIN FIERRO
6665 Moreno, voy a decir
Sigún mi saber alcanza:
El tiempo sólo es tardanza
De lo que está por venir;
No tuvo nunca principio
6670 Ni jamás acabará.

Porque el tiempo es una rueda,
Y rueda es eternidá;
Y si el hombre lo divide
Sólo lo haoe, en mi sentir,
6675 Por saber lo'que ha vivido
O le resta que vivir.

Ya te he dado mis respuestas,
Mas no gana quien despunta
Si tenés otra pregunta
6680 O de algo te has olvidao,
Siempre estoy a tu mandao
Para sacarte de dudas.

No procedo por soberbia
Ni tampoco por jatancia,
6685 Mas no ha de faltar costanera
Cuando es preciso luchar,
Y te convido a cantar
Sobre cosas de la estancia.

Ansí prepará, moreno,
6690 Cuanto tu saber encierre;
Y sin que tu lengua yerre,
Me has de decir lo que emprende
El que del tiempo depende
En los meses que train erre

EL MORENO
6695 De la inorancia de naides
Ninguno debe abusar;
Y aunque me puede doblar
Todo el que tenga más arte,
No voy a ninguna parte
6700 A dejarme machetiar .

He reclarao que en leturas
Soy redondo como jota.
No avergüenze mi redota,
Pues con claridá le digo:
6705 No me gusta que conmigo
Naides juegue a la pelota.
Es buena ley que el más lerdo
Debe perder la carrera;
Ansí le pasa a cualquiera
6710 Cuando en competencia se halla
Un cantor de media talla
Con otro de talla entera.

¿No han visto en medio del campo
Al hombre que anda perdido,
6715 Dando güeltas aflijido
Sin saber dónde rumbiar
Ansí le suele pasar
A un pobre cantor vencido.

También los árboles crugen
6720 Si el ventarrón los azota;
Y si aquí nú queja brota
Con amargura, consiste
En que es muy larga y muy triste
La noche de la redota.

6725 Y dende hoy en adelante
Pongo de testigo al cielo
Para decir sin recelo
Que si mi pecho se inflama
No cantaré por la fama,
6730 Sino por buscar consuelo.

Vive ya desesperado
Quien no tiene qué esperar;
A lo que no ha de durar
Ningún cariño se cobre:
6735 Alegrías en un pobre
Son anuncios de un pesar.

Y este triste desengaño
Me durará mientras viva.
Aunque un consuelo reciba
6740 Jamás he de alzar el vuelo:
Quien no nace para el cielo,
De balde es que mire arriba.

Y suplico a cuantos me oigan
Que me permitan decir
6745 Que al decidirme a venir
No sólo jué por cantar,
Sino porque tengo a más
Otro deber que cumplir.

Ya saben que de mi madre
6750 Fueron diez los que nacieron;
Mas ya no esiste el primero
Y más querido de todos;
Murió, por injustos modos,
A manos de un pendenciero.
6755 Los nueve hermanos restantes
Como güérfanos quedamos.
Dende entonces lo lloramos
Sin consuelo, creanmenló,
Y al hombre que lo mató,
6760 Nunca jamás lo encontramos.

Y queden en paz los güesos
De aquel hermano querido.
A moverlos no he venido;
Mas si el caso se presienta,
6765 Espero en Dios que esta cuenta
Se arregle como es debido.

Y si otra ocasión payamos
Para que esto se complete,
Por mucho que lo respete
6770 Cantaremos, si le gusta,
Sobre las muertes injustas
Que algunos hombres cometen.

Y aquí, pues, señores míos,
Diré, como despedida,
6775 Que todavía andan con vida
Los hermanos del dijunto,
Que recuerdan este asunto
Y aquella muerte no olvidail

Y es misterio tan projundo
6780 Lo que está por suceder,
Que no me debo meter
A echarla aquí de adivino;
Lo que decida el destino
Después lo habrán de saber.

MARTÍN FIERRO
6785 Al fin cerrastes el pico
Después de tanto charlar;
Ya empesaba a maliciar,
Al verte tan entonao,
Que traias un embuchao
6790 Y no lo querias largar.

Y ya que nos conocemos,
Basta de conversación;
Para encontrar la ocasión
No tienen que darse priesa.
6795 Ya conozco yo que empiesa
Otra clase de junción.

Yo no sé lo que vendrá:
Tampoco soy adivino;
Pero firme en nú canúno
6800 Hasta el fin he de seguir:
Todos tienen que cumplir
Con la ley de su destino.

Primero fue la frontera
Por persecución de un juez;
6805 Los indios fueron después,
Y para nuevos estrenos
Ahora son estos morenos
Pa alivio de mi vejez.

la madre echó diez al mundo,
6810 Lo que cualquiera no hace;
Y tal vez de los diez pase
Con iguales condiciones:
La mulita pare nones
Todos de la mesma clase

6815 A hombre de humilde color
Nunca sé facilitar .
Cuando se llega a enojar
Suele ser de mala entraña,
Se vuelve como la araña
6820 Siempre dispuesta a picar.

Yo he conocido a toditos
Los negros más peliadores;
Había algunos superiores
De cuerpo y de vista ¡ai juna!
6825 Si vivo, les daré una
Historia de los mejores.

Mas cada uno ha de tirar
En el yugo en que se vea;
Yo ya no busco peleas,
6830 Las contiendas no me gustan;
Pero ni sombras me asustan
Ni bultos que se menean

La creia ya desollada,
Mas todavía falta el rabo,
6835 Y por lo visto no acabo '
De salir de esta jarana,
Pues esto es lo que se llama
Remachársele a uno el clavo.

no voy a hablar de la china

me parece que hay que empezar a explotar la figura del gaucho para el lado de los buenos. ¿No les da ternura el gordo con boina asomado mirando la sesión de los diputados? Si no estuviera contada la historia abajo podríamos pensar que se trata de un chacarero que solo quiere enriquecerse.
Es que los chacareros vienen con la figura del hombre sacrificado, abnegado y trabajador (que lo son), pero sabemos que en su ambigüedad el chacarero suele ser un tipo que tiene tanta avidez por el dinero (que no muestra, elegantemente) como cualquier timbero de las finanzas ajenas. Trabajan de sol a sol, sí, pero sus campos le dan trabajo a una cantidad limitada de personas (muchas veces en la delgada línea), y en ese aspecto, en dar trabajo, no puede competir con la industria.
la industria, además de dar valor agregado a las materias primas, da trabajo al que lo necesita, y por ello un salario.

Ahora bien, hay una cosa que deberíamos pensar que tiene que trascender el primer acto de dignidad de una persona (que sería un trabajo con un salario digno), y es el derecho a la vida digna y a la salud. Acá, en la imagen, un chacarero que no es de aquellos que interpretan literalmente el precio del grano que figura en el tablero, sino uno responsable, agroecológista. Un lindo ejemplar cuya imagen podría ser explotada para el lado de los bueno, pero, ¿por qué está ahi?

Lo atraviesa una historia, una pérdida. Va a ser todo lo que esté a su alcance para que no se repita (como muchos "padres" que luchan por la justicia luego de haber sufrido ese tipo de derrotas, esas injusticias).
He aquí el chacarero bueno, el chacarero que está "en la vereda de enfrente" (como no quisiera Meicri) del otro, del que vemos como un buenudo pero que solo está interesado en cobrar sus buenos dividendos sin retenciones.

Yo creo que deberíamos ser todos un poco más responsables.

Y ni hablar de la responsabilidad de "los grandes ganadores" de apadrinar un poco más las expresiones culturales, pero eso ya es otro párrafo.